Un agente de EDF que se jubiló en 2022 tras completar su carrera en las Industrias Eléctricas y Gasísticas no cobra la misma pensión que un compañero que se jubiló diez años antes en la misma categoría.
Entre las reglas de cálculo propias del régimen especial, las sucesivas reformas y el cierre del régimen a las nuevas contrataciones desde septiembre de 2023, los importes reales varían mucho más de lo que se suele pensar. Para entender qué factores influyen en la pensión de un agente de EDF, hay que analizar los mecanismos concretos, no solo las medias.
Pensión bruta o neta en EDF: dos cifras, dos realidades
Cuando se lee que un jubilado de EDF percibe una pensión elevada, la primera pregunta que hay que hacerse es sencilla: ¿se habla del importe bruto o del neto? La diferencia dista mucho de ser insignificante. Las cotizaciones sociales (CSG, CRDS y contribución de solidaridad para la autonomía) reducen considerablemente la pensión bruta.
La mayoría de las cifras que se citan en el debate público corresponden a importes brutos. Compararlas directamente con lo que cobra un jubilado del régimen general, que suele expresarse en neto, distorsiona la perspectiva. Para calcular la pensión media en EDF, también hay que distinguir entre la pensión de jubilación propia (la que el agente ha generado con sus propias cotizaciones) y las posibles pensiones de viudedad u otros complementos.
Un jubilado de las IEG que percibe una pensión bruta elevada puede acabar, una vez descontadas las cotizaciones, en un tramo menos llamativo. Y, a la inversa, algunas ventajas en especie (como el descuento en la factura de electricidad, históricamente de alrededor del 90 %) no se incluyen en el importe de la pensión, pero tienen un peso importante en el presupuesto real del hogar.

Carrera completa frente a carrera mixta: la diferencia entre las pensiones de los agentes de EDF
El régimen especial de las IEG calcula la pensión sobre el salario de los últimos seis meses de actividad, un método mucho más favorable que el del régimen general (que toma como referencia los 25 mejores años en el sector privado). A igualdad de carrera y fecha de jubilación, este factor es el que más amplía la diferencia con los jubilados sujetos al régimen común.
Un agente que empezó joven en EDF y ascendió hasta un puesto de directivo técnico se jubila con una base de cálculo elevada. Otro agente, contratado a mitad de su carrera tras trabajar durante años en el sector privado, acumula derechos en dos regímenes: su pensión de las IEG solo corresponde a la parte de su carrera desarrollada en el sector. El tiempo cotizado bajo el régimen de las IEG explica la mayor parte de la diferencia entre jubilados.
Desde el 1 de septiembre de 2023, las nuevas contrataciones en las IEG están sujetas al régimen general. Los agentes contratados antes de esa fecha conservan las ventajas del régimen especial. Por tanto, conviven dos grupos: quienes se jubilarán con una pensión calculada íntegramente según las normas de las IEG y quienes recibirán una jubilación compuesta por periodos cotizados en varios regímenes.
Puestos de actividad y servicios insalubres: jubilación anticipada y una pensión diferente
Algunos agentes de EDF que ocupan puestos clasificados como «servicios activos» o «insalubres» pueden jubilarse antes de la edad legal. Esta jubilación anticipada, que en estas profesiones suele producirse en torno a los 57 años, modifica el importe de la pensión: jubilarse antes puede significar acumular menos trimestres y percibir una pensión algo menor que si se esperara a alcanzar el porcentaje completo.
La edad media de jubilación de los jubilados de las IEG ronda los 60 años, pero esta media oculta situaciones muy distintas según el puesto ocupado. Un técnico de mantenimiento de una central nuclear y un directivo administrativo de la sede no se jubilan a la misma edad ni perciben el mismo importe.
Cotizaciones y financiación del régimen de las IEG: por qué las pensiones son más elevadas
El nivel de las pensiones de EDF no surge de la nada. Se explica, en primer lugar, por unos tipos de cotización claramente superiores a los del régimen general. En 2023, la cotización del trabajador alcanzaba el 12,78 % y la del empleador, el 27,06 %. Estos tipos financian un régimen que abona pensiones más generosas, pero cuyo equilibrio demográfico está cada vez más tensionado.
- Cotización del trabajador del 12,78 %: superior a la del sector privado, se traduce en un salario neto durante la vida laboral ligeramente inferior al de un puesto comparable fuera de las IEG
- Cotización del empleador del 27,06 %: una aportación empresarial considerable que financia directamente la caja de la Cnieg
- Ventaja en especie por energía (ANE): el descuento en la factura de electricidad constituye un complemento salarial no monetario, valorado a efectos fiscales en la nómina
El coste total de este régimen es objeto de debates recurrentes. El Tribunal de Cuentas estimó que la tarifa para los empleados costó al grupo EDF más de 700 millones de euros en 2024. Este importe no está directamente relacionado con las pensiones, pero ilustra el peso financiero de las ventajas vinculadas al régimen de las IEG, incluso después de la jubilación.

Jubilación de EDF y régimen general: comparar datos comparables
La DREES contabilizaba 137 000 jubilados de las IEG a finales de 2024, con una variación del -0,1 % entre 2020 y 2024. Esta población, estable pero envejecida, percibe pensiones cuyo importe medio supera ampliamente el del régimen general. La comparación directa sigue siendo engañosa si no se tienen en cuenta las diferencias estructurales.
- El cálculo sobre los últimos seis meses (IEG), frente a los 25 mejores años (régimen general), favorece mecánicamente a los agentes al final de su carrera
- Los tipos de cotización más elevados en las IEG implican un mayor esfuerzo contributivo durante toda la vida laboral
- Las ventajas adicionales (tarifa para empleados, seguro médico complementario y prestaciones sociales negociadas) no se incluyen en el importe de la pensión, pero modifican el poder adquisitivo real
Un jubilado de las IEG y un jubilado del sector privado que cobraban el mismo salario bruto durante su vida laboral no han cotizado las mismas cantidades. Comparar la pensión con el total de las cotizaciones abonadas a lo largo de una carrera completa permitiría matizar la diferencia aparente. Este cálculo rara vez aparece en las comparaciones públicas.
El cierre del régimen especial a los nuevos trabajadores reducirá progresivamente el número de jubilados de las IEG. Dentro de unos veinte años, la cuestión de la pensión media de los agentes de EDF ya no se planteará en los mismos términos: los futuros jubilados del sector estarán sujetos al régimen común, con pensiones equiparadas a las del régimen general. El debate actual se refiere a una realidad que está desapareciendo progresivamente, lo que no resta importancia a la situación de los agentes afectados hoy.



